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11 de Agosto de 2009
Lo entregaron todo. La banda Miss Garrison pisó el escenario mentalizados en entregar lo mejor de sí, logrando convencer rápidamente al jurado y al centenar de asistentes que eran los favoritos para quedarse con el primer lugar del Concurso de Bandas 2009; el que congregó a las cinco agrupaciones finalistas de esta competencia que entrega la posibilidad de editar su primer disco a través del Sello Azul.
El sonido de Miss Garrison: Francisca Straube; vocalista y batería, Tomas Rivera; bajo y Matías López; guitarra, es difícil de calificar. Quizás porque lo primero que busca esta banda es que sean ellos los primeros en sorprenderse con el sonido y las letras de sus temas. “Es ahí cuando comenzamos a trabajar”, afirman.
Este concurso se enmarca en el acuerdo de colaboración y cooperación que firmaron el año pasado la Fundación Música de Chile -entidad creada y administrada por la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD), que reúne la mayor cantidad de músicos chilenos- y Universidad UNIACC, Casa de Estudios dedicada exclusivamente al fomento y el desarrollo del arte, la cultura, las tecnologías y las ciencias de la comunicación.
A través de este convenio, Universidad UNIACC facilita su amplia infraestructura técnica y recursos humanos para el registro audiovisual de grandes eventos organizados por la Fundación Música de Chile, institución que a su vez se compromete, a través de sus sellos (Sello Azul y Oveja Negra), a editar una producción discográfica al año, correspondiente a un artista de la Escuela de Música & Sonido de la UNIACC.
La particular descripción de Miss Garrison
En una ciudad de muñecas y muñecos inflables, en una familia regida por la moral de un Sex Shop, vive Miss Garrison, una adolecente de hule anarquista hasta su último orificio. Su padre, un muñeco XL y su madre, una adaptada social propietaria de una elasticidad pocas veces vista. En el mundo de Miss Garrison todo huele a sexo… sexo y plástico.
En el Mercado Negro, dónde no hay sexo y sólo se encuentra lo más bajo y censurable del lugar, Miss Garrison compra el último fetiche, un juguete para pervertidos en serio. Un trío de humanos, dos machos y una hembra para satisfacer sus fantasías más oscuras. Miss Garrison es una voyerista, le gusta mirar.
Escapó de su casa y hoy por hoy se excita observando a sus tres humanos mientras hacen una música particular sólo para ella. Ellos son su orquesta orgásmica personal, obligados a tocar para satisfacer los placeres más bajos de su dueña, la señorita de plástico a un costado del escenario. Con ustedes Miss Garrison.
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